La columna de opinión de Dapmotard acerca del Campeonato del Mundo de Superbike

Bueno, bueno, bueno… ¡qué raro se hacen los fines de semana de carreras en el WorldSBK con las tandas separadas, una en sábado y otra en domingo. Se hace raro eso de sentarte frente al televisor (esta vez Teledeporte sí cumplió) para ver una carrera el sábado. Superado el trago de intentar “colocarte”, café en mano y bloc de notas cerca, empiezas a ver los entrenamientos. Primera sorpresa: Rea no pasa directamente a la SP2…

Foto: © David Asencio
Foto: © David Asencio

Sí, resulta curioso ver al actual Campeón necesitando la SP1 para demostrar que iba rápido y que merecía mejor cosa en este GP, pero bueno, tampoco era traumático, él sabía que iba a estar y estuvo. Con una pista en condiciones normales, muy bacheada, eso sí, dependiendo de los sectores, la Kawasaki es la moto a batir, casi siempre, luego entonces ¿qué pasaba?.

Pues pasó lo que, a priori, daba un vuelco al Campeonato y puede que explicara por qué salía Rea a la SP1. El cambio de su moto volvió a fallar y ya van unas cuantas. Un falso punto muerto que se advertía en la repetición de la cámaro on borrad, mandaba al británico fuera de la pista en el mismo momento en el que la marcha volvía a engranar. Sykes se marchaba pero Davies, intratable, ganaba la carrera. Imagino la cara de los chicos del Provec y en concreto de Pere Riba. Me encantó ver cómo Camier y Torres estaban ahí y no, no me extrañó la mala actuación de Giugliano, que se empeña en dar la razón al equipo con las decisiones que van tomando para 2017.

La carrera, aburrida como ella sola, sí tenía el gran aliciente de ver cómo Sykes recortaba la diferencia dando un buen bocado a la bolsa de puntos que Rea ha ido acumulando durante la temporada y que de no ser por el cambio de su Kawa, sería mucho más grande.

Foto: © David Asencio
Foto: © David Asencio

El caso es que el domingo cambió todo. De una carrera en la que podías pensar que el corazón se te había parado, por lo aburrida, pasamos a otra totalmente diferente. Rea se ponía al frente de la carrera y conseguía la victoria, congraciándose de nuevo con la moto y el equipo; es un chico tranquilo, damos fe. Marcando un mejor tiempo de 1´57.2 se escapó sin que nadie pudiese ver ni siquiera el spray de agua que levantaba su moto. Sí, llovió y lo hizo a base de bien, tanto que la salida de la tanda estuvo comprometida y con un buen retraso sobre el horario previsto. Por detrás Sykes intentó seguirle, pero las cosas de la fortuna, cayó en el intento. Esto dejaba las cosas igualadas, pero Sykes se levantó y acabó decimotercero, recortando unos puntos que se me antojan pocos, muy pocos y que podrían haber sido muchos más…

Pero por detrás había una formada muy buena, en la que iban cayendo sucesivamente unos y otros remontando y pasándose y repasándose a base de bien. Uno de ellos, de los que remontó como un titán, fue Xavi Forés. ¡Qué gran carrera hizo! Arriesgando cuando tuvo que hacerlo y conservando cuando tocaba, el piloto del Barni Team consiguió un magnífico podium, demostrando muchas cosas que podrían ser posibles a poco que tenga algo de más de confianza por parte de los que reparten las golosinas. No pudo llegar a Alex de Angelis, que acabó segundo reviviendo tiempos pasado y resucitando a la Aprilia, aunque es el compañero de equipo, Savadori, el que demuestra que las ganas suplen las prestaciones de la moto, aunque eso le lleva al suelo más veces de la cuenta. Un joven piloto, otro, que merecería más. Esa intención de demostrar ha sido generalizada y así hasta nueve pilotos acabaron en el suelo; quien acabó la carrera, puntuó. Los chicos BMW por los suelos, el rey del agua, West, también, Giugliano, no digo nada…

La pelea que nos ofrecieron Guintoli, Davies, Hayden y compañía fue muy entretenida, acabando con Camier cuarto, muy cerca de Forés, terminando un grandísimo fin de semana, Guintoli quinto y Davies sexto. Pero dejadme que haga mención también a Román Ramos, que sigue haciendo muy buen papel en el campeonato y que merecería más y Van der Mark, tremendo, gigantesco, quedando octavo con una moto que, tras sufrir una caída, parecía sacada de un desguace; increíble.

De supersport quisiera destacar tres cosas: la incontestable superioridad de Sofuoglu, la sorpresa de Niki Tuuli con una Yamaha R6, obteniendo un segundo puesto y Patrick Jacobsen. ¿Jacobsen? Pues sí, me explico. El Campeonato, a mi entender, está estancado. Quitando a las figuras, esos tres, cuatro pilotos que no se tocan, el resto, ¿qué pueden esperar corriendo aquí? Se comenta que Jacobsen puede irse a Moto2. Normal, si yo fuese él, pensaría sobre el futuro en SBK y este, mal que nos pese, no parece bueno. La distancia entre equipos oficiales y privados es grande, imposible desbancar a Kawas o Ducatis oficiales. No existen alternativas y para colmo, la gestión que se está haciendo en la difusión del campeonato, permitiendo usos de los derechos que son como tirar un cleanex a la basura (véase Teledeporte durante toda la temporada, sin ir más lejos), hace que equipos privados que podrían hacer algo, se marchen, al igual que los patrocinadores. Sería curioso analizar los niveles de audiencia…

Foto: © David Asencio
Foto: © David Asencio

Pilotos que podrían dar mucho espectáculo y conseguir dar guerra, se ven con un muro que, tengo la impresión, ha acentuado Dorna. Si comparamos el número de pruebas con las del Campeonato estrella, es de risa, incluyendo la parodia ocurrida con Portimao a principio de temporada. Ramos, Baldolini, Zanetti, Gamarino, Brookes, Scassa, Savadori, pilotos de ambas categorías que tienen muy difícil progresar, no solo por lo complicado que es hacerlo en este mundillo sino, me da la impresión, por un gestor que no sabe qué hacer con un Campeonato. Yo mismo, que lo sigo, más por cariño adquirido del pasado que por lo que veo ahora, me hago la pregunta, ¿qué coño es esto?, ¿qué carajo quieren hacer con el WorldSBK y Supersport? A veces tengo la sensación de que están dando pequeños pasos para justificar la desaparición del Campeonato, quitarlo de en medio para centrar toda la atención y la pasta en su “Montruo con dosis de Sálvame”; me resulta como una OPA hostil para, una vez con las riendas, hacerlo desaparecer. Contestadme a una pregunta, al margen de la Fórmula 1, ¿qué competición de cuatro ruedas con carácter de mundial acapara la atención de la afición a secas? Me da rabia pensar que este sea el camino. Este fue un Campeonato que nació con la intención de ofertar motos de calle y buenos pilotos, luchando por ver qué conjunto era el mejor y donde no siempre los grandes ganaban. Ahora me resulta tan descafeinado que… levantarme un sábado y beber café, el de las WSBK, no me altera el pulso. Y eso es lo que busco, disfrutar, ver espectáculo, el de pilotos que disfrutan y que ven que sus esfuerzos pueden dar resultados, sin saber qué va a pasar antes de que se apague el semáforo. Un ejemplo claro de esto puede ser lo que ha ocurrido con Nico Terol. La MV no iba, cambian a Kawa, la prueba y dice que se va a montar en eso “Rita la cantaora”. Y tiene toda la razón del mundo, ¿rellenar una parrilla para ver que, con el mismo nombre en el depósito, la moto que gana es un Frankenstein al lado de la tuya? Para eso me quedo en casa y eso es lo que ha hecho.

Foto: © David Asencio
Foto: © David Asencio

Este no es el espíritu con el que nació Supersport. Lo mismo ha ocurrido con el CEV, algo que ya vaticinábamos hace algún tiempo, ¿quién lo sigue ahora aun teniendo el cartel de Campeonato de Europa? Así, el Campeonato de España empieza a recobrar fuerza, dejando el glamour y el olor a perfumes caros para quien lo quiera vender y volviendo al contacto directo con pilotos, mecánicos y el olor a aceite, goma quemada y gasolina. Hacer dinero está bien, pero hacerlo a costa del motociclismo y sea como sea… si ese es el plan, señores, métanse el invento por donde la espalda pierde el nombre.

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