Jorge Lorenzo 2008.JPG
De Brundle – Trabajo propio, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=3618729

 

No hay duda. Jorge Lorenzo asumió el reto más complicado de su carrera cuando optó por cerrar su etapa con Yamaha y emprender una nueva con Ducati. Aunque por contrato aún pertenece a la marca nipona, sus sentidos ya están focalizados en su nuevo equipo.

La Ducati es una moto peculiar y de difícil comprensión, tanto que todos han abandonado en el intento por emular el éxito de Casey Stoner de 2007 y no hablamos de unos pilotos cualquiera. El equipo italiano se ha ido reforzando de campeones en distintas categorías y ni siquiera Valentino Rossi, nueve veces campeón del mundo, dio con la tecla correcta. De hecho, a ‘Il Dottore’ no le quedó más remedio que emprender el camino de vuelta a Yamaha para sentirse de nuevo competitivo dentro de la pista. Y ese retorno terminó por estallar dentro del box. Nunca fue buena idea meter a dos gallos en un mismo gallinero y así lo han ido demostrando los hechos en esta segunda etapa con Rossi y Lorenzo como compañeros.

La relación pasó de protocolaria a inexistente tras lo acontecido en el tramo final del campeonato de 2015, con el español coronándose como campeón cuando Rossi parecía tener todo bajo control hasta su encontronazo con Marc Márquez. La situación interna ha sido una de las razones que han empujado al mallorquín a dar este paso, pero no la única. Como motivación está el hecho de poder triunfar donde su enemigo deportivo fracasó y como no, el componente económico. Y es que el tratar de llevar a Ducati a lo más alto, le supondrá una mejora salarial importante.

Stoner, posible aliado de lujo

Tiene camino por delante para ganar un campeonato y más con la superioridad mostrada este año por Marc Márquez, al que las apuestas le sitúan en las mejores condiciones para repetir en el palmarés. Un Mundial en el que la Ducati estuvo arriba en carreras puntuales y no de manera regular. Durante los test de Valencia, Lorenzo pudo comprobar en primera persona que la moto está muy lejos de adaptarse a su estilo. De ahí que no haya dudado en señalar a Stoner como el indicado para dirigir el proyecto. Nadie mejor que australiano para guiarle en esta aventura. La admiración que le profesa al campeón de MotoGP en 2007 y 2011 es absoluta y siempre se preguntó cómo era capaz de sacar tiempo a toda la parrilla con la pista encharcada.

En la unión del talento de ambos puede estar la clave para todo el equipo, incluido Andrea Dovizioso. Sin embargo, hay pocas posibilidades de presente y futuro en esta relación. Aceptar el cargo, obligaría a Stoner a vivir por temporadas en Italia y conocido es el apego que le tiene tanto a su familia como Australia, el mismo que forzó su prematura retirada. ‘Todavía estando cuatro, cinco años de inactividad todavía es capaz de llegar a un circuito e ir más rápido que pilotos oficiales y eso lo dice todo’, dijo Lorenzo de él. Tal vez si Stoner diera el visto bueno, Márquez vería con otros ojos a Lorenzo, ya que a día de hoy no le considera un rival por el título.

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