“Misano resulta siempre una prueba delicada porque es muy difícil encontrar una puesta a punto óptima para todas las partes del circuito. No es un trazado que exija mucha velocidad punta pero la moto tiene que tener aceleración.

El año pasado completé unos buenos entrenamientos pero en carrera me quedé cortado muy pronto debido a la caída de un rival. A ver si este año podemos celebrar mi cumpleaños por todo lo alto”