Manolo Fernández, firma invitada en PcMoto.net
Marc Márquez - Foto: © Repsol Media
Marc Márquez – Foto: © Repsol Media

Cada día, cada momento, cada intento de cualquier cosa es una oportunidad única de hacerlo bien, de mejorar lo ya hecho, de tomar la decisión correcta o de apretar los dientes y aceptar que toca “sufrir” y comerte el feedback que te llega para hacerlo bien, para mejorar lo ya hecho o tomar la decisión correcta. Y el que escribe esto no es muy de libros de autoayuda ni de frasecitas tipo Mr. Wonderful, pero últimamente me ha dado por intentar hacer bici y cada vez que me subo a ella pienso que “hoy es una oportunidad única de mejorar mi marca”.

Luego me lesiono y me pasan cosas, pero éso es porque confundo dar cornadas con hacerlo bien sin ser un toro.

Durante el pasado Gran Premio de Alemania vimos a unos cuantos siendo conscientes de la oportunidad de hacerlo bien y a una gran número de pilotos y equipos dando cornadas al aire y a destiempo. Vimos como un equipo planeaba a la perfección, con reuniones previas, un posible cambio de moto, vimos como uno de los miembros del equipo Repsol Honda, Roger Van de Bought, se fue lejos de las cámaras de televisión para esperar bajo la lluvia una señal de su piloto, de Marc Márquez y poder avisar por walkie al team de la entrada del piloto. Vimos como el resto del equipo mantenía los neumáticos lisos calentitos hasta el último momento y vimos como un piloto daba una exquisita lección de pilotaje sobre un estrechísimo carril seco sin pisar la cercanísima parte mojada de la pista, una exhibición de baile pocas veces vista, mientras el resto de pilotos se dedicaban a lanzar cornadas al aire durante y tras la carrera intentando aprovechar la oportunidad perdida.

Cornadas al aire aguantando con neumáticos de mojado sobre una pizca que se secaba, cornadas al aire acusando al equipo de no señalizarles bien la entrada a box, cornadas al aire excusándose en una moto que no estaba arrancada, cornadas al aire diciendo suspirando por una radio que comunique al piloto con el box que no está permitida, cornadas al aire por un neumático delantero que levanta dudas, cornadas al aire por el trabajo no realizado durante el fin de semana, cornadas al aire contra la suerte porque claro, ya sabemos que las carreras con lluvia son una lotería y ésta ocasión nos ha tocado caernos o quedarnos sin neumático, ¿verdad?.

Cada día es un buen día para hacerlo bien, y entonces, sólo entonces, el talento o las dudas de cada uno marcan la diferencia. Como la marcó Márquez volando sobre un carril de menos de un metro, como la marcó Zarco aguantando veloz como nadie su posición para ganar la carrera de Moto2, como la marcó Pawi en Moto3 ante un buen número de especialistas de la categoría.

Así que, Josonen, bro, gracias por haber hecho cada lunes (lunes martes) después de cada Gran Premio tu oportunidad personal de escribir algo mejor que lo anterior.

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