Foto: worldsbk.com
Un pasito más cerca del título. Carlos Checa salió muy reforzado de Nurburgring tras las dos carreras de ayer.

Aseguró la victoria en la primera carrera y no arriesgó en la segunda, en la que tan solo cedió dos puntos ante Melandri, nada comparado con los 74 de ventaja con los que afrontará las seis carreras de las tres rondas pendientes.

Salvo los cronometrados del viernes, Checa dominó todas las sesiones, y la desgraciada lesión de Biaggi le dejaba las cosas más fáciles.

Anunciaban lluvia para las carreras del domingo, pero respetó durante la primera carrera, la cual ganó como viene siendo habitual, conteniendo la salida y marchando poco a poco hasta abrir hueco, dejando que la pelea la tengan otros por el pódium.

La segunda es otra historia, como comenté en la crónica, era la oportunidad propicia para el lucimiento de otros pilotos. Y así fue. Haga brilló bajo el aguacero, hasta que cayó, aprovechando Sykes una oportunidad de oro.

Checa no arriesgó porque no había necesidad de hacerlo, el colchón era importante, y el devenir de la carrera hizo que Melandri no estuviera en ningún momento en puestos de cabeza, era cuestión de encontrar un ritmo y de pilotar con cautela, pero la situación era insostenible y la organización esperó a que se cumpliese el límite para poder darla por terminada.

Imola, Portimao y Magny Cours son los tres circuitos que quedan por visitar. En Imola ganó las dos mangas la temporada pasada, buen argumento para pensar que el título está casi ahí, a la vuelta de la esquina.

En Supersport, espectáculo magnífico. Las exhibiciones de Davies este año están siendo habituales, pero ver a Ellison en cabeza por fin esta temporada es la gran noticia. La mala noticia es que las opciones de Salom son muy pocas, y Foret hace peligrar también el subcampeonato. Esperemos que en las carreras que restan pueda asegura, al menos, la segunda plaza.

 

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