La clase EVO, al rescate de la parrilla de Superbikes

Que el Campeonato del Mundo de Superbikes está ganando cada vez más adeptos es algo indudable. La cobertura informativa está aumentando y comienza a hacer justicia con un campeonato divertido, igualado y con un cartel de pilotos de primer nivel.

Comienza a quedar atrás el tópico de “campeonato de segunda” o el de “cementerio de viejas glorias”.

Pero el mayor problema que plantea el futuro del certamen de las motos derivadas de serie radica en la parrilla tan corta que presenta carrera tras carreras, con una inscripción permanente de 19 pilotos y muy pocas inscripciones de wild cards, como lo hiciera el veterano Haga en la pasada ronda de Imola.

Ezpeleta-Lavillaworldsbk.com
Dorna, empresa que gestiona el campeonato desde esta temporada, continua dando vueltas a la estrategia para fortalecer el certamen y, ya desde hace tiempo, ha planteado una reducción de costes que haga mas llevadero económicamente inscribir y mantener un equipo.

De cara a 2014 y, de acuerdo con los fabricantes, habrá un corte drástico en el reglamento, limitando el número de motores y las modificaciones a realizar sobre el modelo original, así como el compromiso de las fábricas de poner a disposición de equipos privados réplicas de la Superbike oficiales.

¿Como aumentar el número de pilotos en parrilla?

La limitación de costes permitirá a equipos mantenerse en el campeonato e incluso favorecerá que otros se arriesguen y decidan disputar el mundial pero, tras la visita de Carmelo Ezpeleta (en la imagen junto a Gregorio Lavilla) a Imola y sus encuentros con los distintos actores, se plantea la opción de aumentar la parrilla con la introducción de la clase EVO.

La clase EVO viene a ser la adaptación del modelo CRT de MotoGp a las Superbikes pero con una gran diferencia, es el mismo modelo de motos pero con menor nivel. Podríamos definirlo como la entrada de las Superstock 1000 en la parrilla de la categoría reina.

La Copa FIM Superstock 1000 es más que probable que desaparezca al término de esta temporada, por lo que el planteamiento radica en incorporar este campeonato dentro del de Superbikes como una subcategoría, lo que permitirá a los equipos privados entrar en un escaparate mayor y con una diferencia técnica no tan abismal como la MotoGp-CRT.

Para ello, tendrían elementos iguales a las SBK (gomas, suspensiones, frenos), aunque serán inferiores en motor.

Este modelo ya funciona en campeonatos nacionales, como el CIV (Italia) y durante varias temporadas se empleó en el BSB (Reino Unido), antes de la decisión de implantar la centralita única.

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