Dani Pedrosa Alemania 2010
Archivo Repsol Media
Muchos años tardó la selección española de fútbol en alcanzar el éxito. El mito de los cuartos de final planeaba por la cabeza de todos hasta que un buen día, en una tanda de penaltis, un la moneda cayó de su lado y entraron en semifinales. Posteriormente, tres títulos consecutivos la convirtieron en, posiblemente, el equipo referencia.

Reducir a un penalti todo el trabajo del equipo no sería justo, porque en otras ocasiones, con muy buen juego, se había quedado clavada en esa barrera de los cuartos, pero sí supuso un cambio de chip que les hizo creerse lo que de verdad eran, unos campeones.

Antes de esa explosión de júbilo se dijo de todo acerca del equipo y, seguramente, si no se gana en Brasil, volverán las críticas, porque el resultadismo, la falta de memoria y la conciencia de que los rivales también compiten, son males endémicos en el deporte.

No conozco piloto peor tratado que Dani Pedrosa. A pesar de tener tres títulos mundiales y un palmarés envidiable, los palos le llueven por todos lados.

Demasiado fanatismo de uno u otro lado en las que siempre lleva las de perder, como si el despotricar de uno hiciese al otro mejor.

Al contrario. Los grandes campeones han necesitado siempre de grandes rivales que los hagan mejores, y esos grandes rivales se hacen también mejores por competir frente a grandes campeones.

Además, no debe ser sencillo salir a la pista con la sensación de que el más mínimo error será alimento para el ego de unos cuantos.

Rossi, Lorenzo, Márquez, Stoner, Hayden, etc. Todos ellos han dado al máximo para poder conseguir sus títulos superando a rivales que se lo ponían difícil porque, a pesar de no haber ganado el título de la categoría reina, Sete, Barros, Biaggi y, por supuesto, Dani Pedrosa, son pilotos que pasaran o han pasado a la historia por su talento y calidad.

La gran diferencia de Pedrosa respecto a ellos, que está aun en activo y puede en el futuro ser Campeón del Mundo. Sí, este año es muy complicado, pero su carrera aun será muy larga.

Llegará el momento en el que el más pequeño detalle haga caer la moneda del otro lado y logre el título, dejando atrás caídas, lesiones, operaciones, etc.

Y si no lo consigue, no pasa nada, él lo habrá intentado. Yo, como no soy nadie para pedir explicaciones ni exigir resultados, me quedo con lo bueno, con lo que me ha hecho, me hace y me hará disfrutar, con la certeza de que Pedrosa pasará de cuartos.

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