MotoGp hace historia. El deficiente estado del asfalto y la lluvia provocan la cancelación del Gran Premio de Gran Bretaña

El Gran Premio de Gran Bretaña ha sido cancelado. Después de horas y horas de idas y venidas, vueltas del safety car al trazado de Silverstone, reuniones y demás, la comisión formada por el IRTA y los pilotos de MotoGp, se tomó la decisión de no disputar las carreras del Gran Premio en ninguna de sus categorías.

Nunca, en la historia del campeonato  se habían suspendido las carreras de un Gran Premio.

Por la mañana, a la hora señalada, 12:30 en España, los pilotos de MotoGp estaban educadamente formados en la parrilla, aunque ya la vuelta de formación había supuesto problemas para alguno de ellos, ante lo resbaladizo de la pista.

Pero la lluvia se hizo más intensa a pocos minutos de la salida, y se retrasó. A partir de ahí, diversos plazos para tomar una decisión, esperando que la lluvia parase.

Ante la imposibilidad de disputarse en lunes, como reclamaban con humor Crutchlow y Takahashi, debido a que es festivo en Reino Unido y muchos oficiales de pista tenían compromisos, se dispuso como fecha tope las 17:00h para tomar una decisión, incluyendo la suspensión de carreras (comenzando por Moto3, como no), para poder celebrar si era posible alguna antes del anochecer.

Finalmente, a las cinco de la tarde se tomó la decisión definitiva. No hay Gran Premio. Y no hay gran premio por la lluvia, no hay gran premio debido al deficiente asfalto de la pista, impracticable bajo el agua, con baches y un drenaje inexistente que imposibilita rodar en esas condiciones, tal y como quedó demostrado ayer con el serio accidente de varios pilotos en el que Rabat se llevó la peor parte.

Todos los pilotos, salvo Miller (como confirmó Jorge Lorenzo en Movistar Tv), eran partidarios de la suspensión.

Porque lluvia en Inglaterra es muy común, al igual que el caos en Dirección de Carrera cada vez que llueve.

 

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