Pecco Bagnaia cobra su apuesta y prueba la Ducati MotoGp

El italiano Pecco Bagnaia ha cerrado su etapa en el Pull&Bear Aspar cumpliendo con la apuesta que hizo a principios de temporada. El italiano se jugó con el equipo una prueba con la Ducati de MotoGP si conseguía dos triunfos a lo largo de 2016 y ha podido hacer realidad el sueño en el Circuit de la Comunitat Valenciana Ricardo Tormo.

Pecco Bagnaia Ducati MotoGp

Pecco Bagnaia – Foto © Team Aspar

Bagnaia, que terminó cuarto en el Campeonato del Mundo de Moto3, ha salido a pista a las 10.30 horas de la mañana y ha completado una tanda de nueve giros. El italiano se ha bajado de la moto impresionado con la aceleración y la frenada de la Ducati. Desde su primer giro (1.40.969) a su vuelta rápida (1.36.940), Bagnaia ha rebajado su crono en cuatro segundos.

Ahora que te has bajado de la moto, ¿cómo te sientes?

Ha sido increíble, tengo que agradecérselo al Aspar Team y a Ducati. He completado nueve giros y he conseguido un 1.36.940. Si hubiera sido por mí, aún seguiría dando vueltas. Aunque, después de esos nueve giros, ya estaba agotado, es muy exigente físicamente.

¿Has podido dormir?

Ayer ya estuve un poco con la moto y tenía ganas de salir a pista. Hoy me he despertado a las cinco y ya estaba pensando en el test. Por suerte, le había pedido consejo a Valentino Rossi ya antes de venir a Valencia, para ver cómo debía comportarme en los primeros giros. Me ha servido sobre todo por el tema de los frenos.

¿Cuáles son las principales diferencias con la Moto3?

Lo que más me ha impresionado de la MotoGP es la aceleración y los frenos; dan miedo, parece que el mundo se pare a tu alrededor. Comparándolo con la Moto3, tienes que ir con mucha atención al parar la moto, hay que aplicar menos presión a los frenos. También, cuando abres el gas, impresiona. En Moto3 te da tiempo a hacer todo, aquí abres el gas y ya tienes que frenar. Es increíble cómo frena, cómo gira, cómo sientes el tren delantero…

Has ido verdaderamente rápido desde el principio.

Sí, he marcado una velocidad de 315 km/h. ¡Nunca había ido tan rápido, ni con el tren! Sabía que iba rápido, pero no tanto.

Cortesía del Team Aspar

Suscríbete a nuestro boletín de noticias