Pero Dovizioso… ¿es un piloto?

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Ducati Press

En las últimas semanas hemos podido ver cómo infinidad, y si no infinidad al menos unos cuantos, han intentado explicar por qué Dovizioso está de repente luchando por el Mundial. Hemos leído sobre una cajita mágica que es capaz de predecir el desgaste de los neumáticos, hemos leído sobre un sicólogo deportivo que ha convencido a Dovizioso de que es capaz de ganar y hemos oído mil veces la historia del caballo blanco y el caballo negro (qué casco más bonito, por dios). Aunque la verdad, no veo que nadie se acuerde de todos estos factores ni en la televisión ni en los medios escritos que se limitan, como suele ocurrir, a loar el momento sin dar más explicaciones.

Cuidado, que yo tampoco las voy a dar. Pero sí a recordar unas cuantas cosas sobre Dovizioso y su entorno actual.

Así pues, tenemos una cajita mágica y un sicólogo deportivo. Qué más tenemos. Tenemos un equipo entregado a una causa común: ganar el Campeonato de Pilotos, o al menos, intentarlo mientras haya vida.

Ducati fichó a Jorge Lorenzo para ganar carreras y buscando ese plus que les faltaba de competitividad. Quién sabe si no se la ha dado, primero, motivando a Dovizioso, y segundo, aportando datos y sensaciones en un desarrollo técnico que, curiosamente y coincidiendo en el espacio y en el tiempo con la marcha de Lorenzo, en Yamaha parece haber perdido. Pero sobre todo, tenemos a un piloto que está pensando qué puede aportar a la marca en vez de que tiene la marca que aportarle a él.

Y aquí si queréis hablamos de las órdenes de equipo o de si Lorenzo ha hecho bien o mal en no atacar a Dovizioso en Malasia.

Y aquí, si queréis, hablamos de las órdenes de equipo o de si Lorenzo ha hecho bien o mal en no atacar a Dovizioso y seleccionando el famoso «mapping 8». Estamos tan acostumbrados a ver a las fábricas a volcarse irracionalmente con sus pilotos estrella que cuando un piloto trabaja para el equipo nos pasa como al Sr. Smith cuando se encuentra con Neo, que el sistema le da error y le da por destrozarlo todo.

No recuerdo que nadie se escandalizara de que Pedrosa y Hayden pactaran en qué curva se dejaría pasar Dani en Cheste 2006 (que vaya broncazo debió llevarse desde HRC cuando tiró a Hayden en Estoril cuando lideraba el mundial para acceder a ello). Recuerdo que todos nos echamos las manos a la cabeza cuando Talmacsi le birló 5 puntos a Kallio que le impidieron ganar a KTM su primer Mundial de velocidad en 125 cc. Recuerdo que todos vimos normal que Derbi le abriera la puerta a Crivillé cuando éste no aceptó dejarse pasar por Champi (aunque también nos gustó que se rebelara, la verdad), y aún más, recuerdo que todo el mundo vea normal que un piloto determinado pueda tener derecho a vetar los fichajes de la fábrica que le paga pero ahora resulta que las órdenes, las sugerencias de equipo adulteran la competición.

No voy a ser absolutista pero vamos, que el que no sea capaz de ver que la misión en Ducati (en cualquier marca) es ganar el Mundial sin mirar quién lo hace no hay más que darle la razón y así terminamos antes, que yo he venido a hablar de otra cosa.

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Luigi Dall’Igna – Foto: © Ducati Pressi

Así pues, volvemos a recopilar y tenemos una cajita mágica (resultado del trabajo técnico innovador de Dal’Igna), un sicólogo deportivo (esos tipos de los que sólo se habla cuando el piloto gana, ¿o acaso os acordáis de cómo se llama la sicóloga de Rabat?), un fichaje estrella que no te tira ni se dedica a reirse de Dovi por Instagram y que aporta experiencia y compromiso al equipo. Y a todo esto, ¿qué aporta Dovizioso?

Puede que toda la experiencia que ha acumulado, cuando lo desterraron de HRC, cuando subía al podio regularmente con la Yamaha Tech3, cuando llegó a Ducati para trabajar en un equipo que prácticamente nacía de cero, y sobre todo, la experiencia acumulada de cuando (recuerdo las crónicas) Manuel Pecino lo apodó como «Sor Andrea» por su falta de agresividad cuando luchaba con Lorenzo por el Mundial de 250 han hecho que Andrea Dovizioso se esté comportando como un piloto que quiere ganar.

Y éste es el secreto olvidado de Andrea Dovizioso, que quiere ganar. No busquéis un artículo que justifique la privilegiada situación que Dovi está viviendo estos días,

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simplemente es una entrada en la que digo que Dovi ha estado luchando toda su vida para estar donde está. Digo que Dovi es un deportista de élite ante una oportunidad única que no va a dejar escapar sin pelearla hasta el final porque eso es lo que hacen los deportistas de élite en las oportunidades únicas. Sin esto, de nada valen las cajitas mágicas, los sicólogos ni los compañeros comprometidos, que también suman pero no son determinantes.

Es tan habitual desdeñar (aunque sea desde la indiferencia) a los pilotos que no ganan regularmente que nos extraña ver ganar a uno que no es del star system, momento en el que nos obligamos a buscar explicaciones que nos excusen y justifiquen por no haberlos tenido en cuenta antes.

Pues Dovi es uno de ellos.

No olviden vitaminarse ni mineralizarse.

@mnlt15

P.D.: Eva Molleja, se llama Eva Molleja.

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