La pistola en la cabeza de Guevara

Como si fuera un error, adelántandose al día de los Inocentes en la cuenta de twitter de Juanfran Guevara, el pasado 27 de diciembre el piloto lorquino anunciaba su retirada de la competición para emprender nuevos proyectos, a lo que se sumaban los motivos económicos. Guevara decidió encauzar su carrera profesional por otros derroteros lejanos al asfalto y, la verdad, lo único que se me ocurre decir es “chapeau” por Juanfran, tomando una decisión difícil en un momento crítico de la vida que se nos ha planteado a todos: ese momento en el que decidir a qué nos queremos dedicar y poner toda la carne en el asador. Otra cosa es que luego nos salga, pero seguro que cada uno de nosotros recuerda ese momento.

Efrén Vázquez

Guevara anunciaba después que para el día 29 de diciembre atendería a los medios que así lo solicitaran, dejando en unos algunas declaraciones más amables y en otros algunas más amargas centrando los motivos de su retirada en lo económico, en la falta de ayuda así como en la inversión realizada. Incluso llegó a decir que su último compañero de equipo tenía plaza asegurada porque el equipo pertenece a su familia (que por cierto, como dueños del equipo supongo que pondrán esa pasta o más de la que Guevara se queja). Pocos días después, el italiano Marco Faccani también anunciaba su retirada de la competición, ésta vez sí, centrándose en los motivos económicos y no faltó el bueno de Efrén Vázquez, en su día muy patrocinado por organismos públicos, apagando fuegos con gasolina diciendo aquello de “con 300.000 euros no vas a ninguna parte en el Mundial”. Juanfran Guevara dejaba en el aire un deseo sobre su comunicado y decisión: “ojalá esto sirva para cambiar las cosas”

Y aquí es dónde me surgen ciertas dudas sobre los motivos que pueda tener Guevara para quejarse, y en mi opinión creo que puede que todo esta historia del dinero necesario para participar en un Mundial, una historia ya vieja, conocida y asumida, repetitiva y anónima en la mayoría de los casos pueda depender de un error de concepto en lo que significa «participar en un Mundial«.
RedBullKTMAjo
El Mundial de Moto3 es un lugar teoricamente destinado a que PILOTOS PROFESIONALES DE ELITE compitan con PROTOTIPOS DE CONSTRUCTORES COMPITIENDO ENTRE SÍ , pero a la que en una parte más grande de lo que sería propio de un deporte profesional acuden pilotos de contrastada bisoñez a formarse en, la mayoría de los casos, soportando personalmente o con ayuda de patrocinadores los gastos que ello conlleva. Y a mí ya hace tiempo que lo de ir a un Mundial a formarse me parece sencillamente una tomadura de pelo: al aficionado que paga por ver un Mundial, al aficionado por dejarle creer que los pilotos que llegan a Moto3 llegan por méritos deportivos, al aficionado porque paga por ver una guardería en vez de una lucha de nivel “Mundial”, a las televisiones, que pagan unos derechos bastante caros por emitir una competición profesional de élite y a los pilotos que se les convence de lo adecuado de llegar al Mundial “a formarse” previo pago de un cojón y parte del otro. No puedes estar un mes y pico viviendo en Asia porque te estás formando sin garantías. Es absurdo ir a correr a Thailandia para formarse.

Y es que para mí no es necesario una Moto3 con treinta y pico motos a subastar entre los pilotos dispuestos a pagarlas, bastaría con 25 o 26 plazas profesionalizadas como si…. como si fueran plaza de un Mundial y no un lugar en el que los chavales dan rienda suelta a su ilusión antes de enterarse que (alerta de espoiler) los Reyes Magos son los padres. Porque para alimentar esta ilusión existen los terriotoriales, los regionales, los nacionales pero no un Mundial: en un Mundial defiendes a tí mismo, la imagen a nivel mundial de una marca de motos y la imagen a nivel mundial de tus patrocinadores, pero no vas a formarte, al Mundial se llega aprendido, al Mundial se llega profesionalizado, llegar al Mundial debería ser un objetivo en sí y no un medio, debería ser un premio a lo demostrado anteriormente (gracias por la frase Pipe).

Veo justo que el Mundial de Velocidad sea caro, sencillamente no es lugar para amateurs, y a ninguno de los que seguís el Mundial y me vais a poner a parir, seguro que a ninguno os gustaría pagar 100 pavos por entrar a un circuito a ver amateurs.

Amateurs sin un manager profesional. Amateurs que no saben buscar patrocinadores fuera de las empresas locales con un target fuera de las motos o directamente en los estamentos públicos, amateurs que prefieren quemar a un chaval de 16 o 17 años antes de que termine de formarse, endurecerse y tomar conciencia de a dónde va en otras competiciones menos caras, amateurs que no contemplan otra competición que no sea MotoGP, amateurs a los que nadie les pone una pistola en la cabeza para que firmen y paguen una plaza de un Mundial que permite y aplaude que su producto no sea una competición profesional sino una guardería en la que las plazas que su Comité de Selección aprueba no son capaces de mantenerse económicamente por sí mismas. Y que el Mundial, ese ente en el que según interesa se derivan los asuntos a la FIM o a Dorna, esté orgulloso de este producto no puede atender a interese deportivos nunca.

Esto es tan sencillo, absurdo, escandaloso, surrealista e inconcebible como si los San Antonio Spurs se retiran de la NBA a media temporada porque sus jugadores han dejado de aportar dinero. Pero esto es lo que pasa cuando en un deporte profesional no se exigen garantías de viabilidad a los equipos y pilotos que se compran un Ferrari para ir a por el pan: que no puedes con los gastos e infravaloras al Ferrari.

Y no digo que Guevara no fuera un profesional ni tuviera méritos deportivos suficientes para llegar al Mundial, simplemente alego que no nos podemos quejar de que un Mundial sea caro. Si se quiere competir hay sitios más baratos, pero al Mundial se llega a ser profesional con todo lo que conlleva. A ver si en Dorna se enteran.

 

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