Ocho de nueve: Los Mappings del GP de Tailandia.

 

Dpto. Prensa MotoG

Mapping 93-8/9: Me ha costado y no poco sentarme a escribir los Suggested Mappings del GP tailandés porque sencillamente no sabía qué escribir. La obviedad de que Marc Márquez es la polla en motocicleta es tan… obvia que la verdad, no sé si merece la pena intentar sorprenderte, estimado lector, con esta «inesperada revelación» sobre el ya ocho veces Campeón del Mundo: el chaval es muy bueno y promete. Y de todo lo que he leído estos meses sobre él no puedo más que hacer una comparación con la irupción de Freddie Spencer (ale, a buscar en la wiki), llegando al mundial de 500 para ser el más joven en ganarlo y ganárselo al que se ganó el apodo de marciano. De Spencer se decía que su dominio sobre el derrapaje de la rueda delantera y las ganas de jugársela más que cualquier otro piloto lo hizo invencible hasta que el síndrome compartimental acabó con uno de los mayores talentos vistos en una moto tras hacer historia ganando 250 y 500 (eran otros tiempos y las actuales cirugías para esta dolencia no se habían desarrollado). De Marc se dice lo mismo, que basa su dominio en el arte de llevar al límite del límite de la rueda delantera por encima del límite de sus rivales consiguiendo todo lo que está consiguiendo: hacer historia.

Una historia que tendrá que pasar tiempo para digerirla, como ahora digerimos lo que hizo Rossi, lo que hizo Doohan o lo que significó Crivillé en el motociclismo europeo. Un tiempo de digestión que puede ser muy desagradecido, el mismo Angel Nieto tuvo que morir para que la afición reconociera que el motociclismo más allá de MotoGP existió, y ya parece que ha vuelto a olvidarse salvo para los obituarios.

Así que díficil celebrar los ocho de Márquez en su justa medida a día de hoy, y fácil preguntarse hasta dónde llegará en la euforia y borrachera del momento. Bueno, llegará a dónde tenga que llegar mientras (como ocurrió con Spencer) las lesiones le respeten, mientras los chavales nuevos no se aprendan la lección de derrapar con la delantera lo justito para no terminar por el suelo en carrera o mientras Marc mantenga la tensión. O todo junto. De lo primero mejor no hablar, por mal fario y por imprevisible, de lo segundo, se dice que Quartararo está aprendiendo esa lección a marchas forzadas (el tiempo lo dirá), también se dice de Alex Rins (al que me váis a perdonar pero da la impresión de que le falta la tensión y si no fijaos como Joan Mir le va comiendo terreno), habrá que ver cómo se desenvuelven los talentos terribles como Brad Binder en la categoría y en una moto en condiciones, y de lo tercero, de la tensión de Marc, tengo una grandísima curiosidad en ver qué ocurre si gana el noveno título igualando a Valentino Rossi, el que parece su gran inspiración visto lo visto en San Marino.

Y es que en un deporte tan exigente mentalmente tener un objetivo lo es todo. Por ejemplo, si buscas que tu objetivo es ganar una carrera y renovar, google te devuelve una foto de Danilo Petrucci, tu objetivo es ser el primero de tu equipo/marca y los resultados se reparten entre Maverick Viñales y Andrea Dovizioso, tu objetivo era una moto oficial y te dan la KTM, sale una foto de Johann Zarco bajándose de la moto, tu objetivo es ser relleno en MotoGP al precio que sea y patrocinando al equipo con las empresas del grupo familiar, sale Tito Rabat entrenando en Almería o Karel Abraham como su compañero de equipo, un equipo cuyo objetivo es por supuesto por dios la duda ofende cómo podéis pensar otra cosa, claramente competir. Y si por casualidad ponéis en el buscador «piloto cuyo trabajo no se aprecia en su justa medida porque el club de fans del probador es más grande y genera más clicks para el spónsor y anunciante» nos devolverá, cómo no, la foto del Espargaró que no se queja, Pol.

Michelin Motorsport

Y entonces aparece Fabio Quartararo por ahí y deja al descubierto los objetivos de cada uno y los limites autoimpuestos de cada piloto, algo que está feo decirlo (mejor volvemos a hablar todos de la patada y los mundiales supuestamente robados) y no suele sentar bien pero ya me diréis qué puede pensar, y en cierta manera le devuelve al fe en el deporte, en el motociclismo viendo cómo un piloto es capaz de estar por encima de los limites que se autoimponen el resto escudándose en los supuestos puntos débiles de su moto (los mismos que no quieren hablar de Jorge Lorenzo o Cal Crutchlow cuando dicen que su moto no es competitiva y que su fábrica les está fallando y lapidando, oh señor, la ilusión del niño que quiso ser piloto y cobra un cojón por no buscar los límites de su moto. ¿Cuántas caídas ha tenido Viñales o Dovizioso este año?). En Buriram Fabio ya contó con un moto full power, lo que le da más mérito por creer todos que ésta diferencia era la que podía lastrar a los oficiales de la marca.

Pues eso, que si lo de Marc se parece a Spencer, lo de Yamaha se parece a lo de Sete, cuando tenía un equipo oficial de campanillas pero su mejor piloto estaba en un equipo satélite. Vaya papelón se te viene encima, Lin Jarvis.

CIP Green Power

Mapping 40: voy a intentar expresarme suavemente: Darryn Binder no merece estar en el Mundial. A jugar a los bolos a la bolera, que en Buriram se hinchó. Lo mejor de Binder, que gracias a dios sólo se llevó por delante a Canet y compañía (porque hizo méritos en la curva 12 a cada vuelta) es dejar bien a las claras la poco realista visión de Dirección de Carrera y lo poco que los pilotos la respetan. La escena es la que es, tener en pie con el dedo índice bandiendo el aire a quien sea el que sea que habla a los pilotos delante de un Binder cabizbajo (aguántandose la risa, claro) mientras le reprende al grito de «Darryn malo!!».

Y a liarla en el próximo GP chaval, que no pasa nada que ya estamos aquí para justificar tus acciones con sanciones ridículas. A esta peña hay que dejarla en casa un Gran Premio, a los equipos hay que exigirles penalizaciones contractuales contra el piloto en caso de sanciones y si estamos por la seguridad y la seriedad del Campeonato estamos por ello, y si no, les reímos las gracias a Binder o a Andrea Migno, al que le estábamos viendo venir desde hace algunas carreras.

KTM Press

Mapping ready to race: literalmente KTM se ha retirado de Moto2 y sus pilotos han empezado a rendir porque de repente, pueden trabajar con una moto que no está cambiando de un GP para otro. O eso se extrae de las palabras de Jorge Martín, al que por fin vemos en unas posiciones que esperábamos desde la pretemporada. A ver qué pasa en Japón pero me huele a que la van a liar en un circuito de poquito paso por curva y mucha fe en las frenadas. En Austria se han retratado con su paso por la categoría, también conocido como arrancada de caballo y parada de burro, y más aún con la presión que queda al descubierto que tenían los pilotos por conseguir resultados o probarlo todo, no sé, las declaraciones de Martín me parecen irreales máxime en entorno tan experimentado como el del Ajo Team. Como siempre, nos faltan datos para entender la situación. Por otra parte, para ser hermanos qué poquito se parecen. Fantástico Alex Márquez en modo calculadora que es lo que tiene que hacer para sumar su segundo Título Mundial, un objetivo que sólo valoraremos cuando se haya retirado y con el paso de los años. O igual no, porque no son de MotoGP…

No olviden vitaminarse ni mineralizarse, nos vemos como tarde tras el GP de Japón.

Bueno, el próximo GP es el de Japón, ¿no?

Manolo Fernández.

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